Tal vez ya has tenido la sensación antes de empezar una relación de que no puedes confiar en esa persona, no sabes lo que és pero algo te dice que como pareja, esa persona no te será fiel.

– Lo lamento Carlos, es que no podría tener algo contigo.

-¿Pero por qué Fernanda, qué es lo que te hace dudar de mi?

-No lo sé, pero algo me dice que no me podrás ser fiel.

Este tipo de conversación se puede repetir en muchos intentos de romance. Y aunque la otra persona piense que alguien le hablo mal para que no confiara en él, muchas veces solamente con mirar el rostro puede delatar lo que sucederá.

En la Universidad del Oeste de Australia, se realizó una investigación para determinar si las personas podemos identificar a alguien infiel solamente con mirar su rostro.

Para hacer este estudio se contó con la participación de 68 voluntarios a los que se les mostraron diversas fotografías de 200 rostros de adultos.

Al ver las fotos se les pidió que determinaran el grado de masculinidad o femineidad de la persona y que determinaran si creían que se trataba de alguien que engañaba a su pareja. Del total de las imágenes la mitad correspondía con personas identificadas como infieles.

Al finalizar el estudio se encontró que las mujeres reconocieron a los hombres infieles en un 62% de los casos. Muchas de ellas no necesitaron más de 3 segundos de observación para atinar con su respuesta.

Por su parte en el caso de los hombres, solo el 23% de ellos pudo identificar correctamente a las mujeres infieles a su pareja.

Los investigadores sugieres que este resultado se debe a que en la naturaleza, los animales, incluyendo al hombre, el género masculino tiende a discriminar menos este aspecto porque no tienen tanto que perder si su pareja es infiel.

En el ámbito reproductivo ellos no llevan tanto peso, de manera figurada y literal, de la gestación y en la crianza de los descendientes, las hembras cargan con más peso y para ellas es más importante entonces que su pareja sea fiel, eso garantiza la supervivencia.