Perdonar, estar atento a los deseos del otro, pero dejando cierta distancia para que el misterio no desaparezca del todo; mantener viva la relación sexual y cultivar el amor inicial son algunas de las reflexiones del autor para pasar de un amor encendido, que no dura más que algunos meses, a otro equilibrado, pausado y sin sobresaltos.

El amor nace como una hidra de muchas cabezas. Desde el amor de madre, con la marca de lo incondicional, hasta el amor universal, en donde se daría una fraternidad sin límites. Y por medio, el amor de la amistad, esencial para una vida agradable, o el místico, sublime en santos y menos santos.

Independientemente de cuánto te guste alardear sobre tu performance en la cama, solo la práctica con tu pareja en la intimidad determina cuán buen@ puedes ser… ¿Eres un amante apasionado? ¿Romántico? ¿Un compañero fiel o frío como el hielo? ¡Aquí te diremos cómo eres en términos románticos!