Todos alguna vez hemos dado los siguientes pretextos para no iniciar un nuevo camino, pero si en ellos te identificas ya no porque esa persona te desagrade o no es lo que esperas, sino porque te sientes vulnerable, es tiempo de ponerse a trabajar en las emociones y, de ser necesario, visitar a un profesional.

Tengo mucho trabajo

Y seguramente ese trabajo es ver en un solo día la última temporada de “House of Cards”, pero prefieres estar en la tranquilidad de tu casa sin complicarte en una cita.

Quedé en salir con unos amigos

Acéptalo, desde hace mucho tus único amigos se llaman Ben, Jerry, Johnny Walker, José Cuervo y Jack Daniel’s.

No me siento muy bien

La peor excusa porque todos sabemos que ya ni siquiera permites que la gripe se te acerque.

No siento que sea el momento adecuado para comenzar algo nuevo

Pero recuerda, si estás esperando que el tiempo llegue por sí sólo, éste no va se va a presentar.

Acuérdame en estos días

Eso, obviamente, te da el tiempo para bloquear su número o inventar cosas torpes como “nunca me di cuenta de que me habías escrito”.

Yo te aviso

Prácticamente la misma excusa anterior, sólo que aún más fría, distante y desgraciada.

Temo que me lastimen otra vez

El peor argumento en la historia. Si de verdad lo sientes, no lo dices; si sólo lo dices porque sí, seguro esperas la conmiseración de los demás, y por supuesto, una pose trágica.

Hoy no fue mi día

¿En serio? ¿Qué días son tuyos entonces?

Tengo miedo de lastimarte

¡Pero qué gran consideración! Todos deberían ser como tú.

No creo que esto funcione

Porque, claro, después de esos malos días adquiriste poderes psíquicos y ves el futuro.

Todavía no olvido a mi ex

Como si la memoria fuera así de selectiva, argumentas que aún tienes fuertes recuerdos de ese alguien.

Quiero enfocarme en mí mismo

Dejando entrever que una relación, para ti, significa olvido y falta de independencia.

Estoy buscando algo casual

Definamos casual, entonces. Si sólo buscas sexo, mejor dilo y no le quites el tiempo a los demás.

Si no te reflejas en los excusas mencionadas porque verdaderamente nunca te has visto en una situación así, quizá conozcas a alguien que hace de estas frases el argumento eterno de su vida, y peor aún, las ha utilizado contigo; por lo tanto, mejor vete alejando.

Por lo visto hay una persona cercana que no está en la mejor disposición para avanzar contigo.

Fuente: Cultura Colectiva