No es ningún secreto que los hombres y las mujeres parecen a mundos diferentes.

En parte por la biología y en parte por las construcciones sociales que rigen nuestro comportamiento y forma de relacionarnos, nos hemos convertido en seres opuestos, cuyas diferencias se han aplacado a lo largo de los años y de movimientos de lucha por la equidad.

Sin embargo, queda claro que estas diferencias nunca van a desaparecer del todo, y si no podemos cambiar esto, no queda más que aceptarlo e intentar entenderlo.

Comúnmente se habla de lo difícil que es entender a las mujeres, pero también para nosotras es complicado entender la mente de los hombres, y comprender porqué no tienen las mismas prioridades y formas de procesar la información. Para entender un poco más el cerebro del hombre, Eric Haseltine, un exoficial de inteligencia de estados Unidos y un experto en neurociencia, llevó a cabo diversos estudios que lo llevaron a desarrollar una serie de teorías sobre el cerebro humano, éstas son tan atinadas que incluso se han adoptado como parte del desarrollo de tecnología espacial, realidad virtual e incluso efectos especiales.

Recientemente, Haseltine publicó, para Psychology Today, una lista de cosas curiosas que suceden dentro del cerebro de los hombres y que son el origen la ansiedad de muchas mujeres, su propósito es dar una “guía de usuario” como las que vienen en un coche nuevo o una televisión para saber cómo “convivir con la persona con la que se comparten muchas horas al día”; aclara que no intenta generalizar, sino identificar patrones comunes.

Te damos una lista de las teorías que Haseltine desarrolló y que te servirán para identificar estos puntos débiles de la relación entre unos y otros, así como tips de cómo evitar conflictos que nazcan de ellos.

Teoría uno: El cerebro del hombre funciona mucho mejor para llevar a cabo acciones espaciales, como la visualización de objetos en tercera dimensión, en lugar de trabajos verbales, como recordar palabras.

¿Cómo aplicarlo?

Explica los conceptos de manera visual, no verbal. Por ejemplo, para demostrarle la importancia de mantener limpia la casa, ilustra tu punto yéndote a los extremos, esparce objetos por el piso de toda la casa, pon todos tus zapatos sobre la cama antes de la hora de dormir, arroja una toalla mojada sobre la televisión cuando haya un importante partido de futbol.

La percepción visual-espacial del cerebro masculino eventualmente identificará la idea que estás intentando transmitir.

Teoría dos: Los hombres tienen mayor dificultad que las mujeres para recordar cosas con un fuerte significado emocional negativo.

¿Cómo aplicarlo?

En lugar de explicarle porqué no quieres asistir a la cena con la familia de su jefe, recuérdale que la última vez las copas le provocaron tener una discusión que pudo haber afectado su porvenir laboral, de esta manera, evocar recuerdos en una perspectiva visual-espacial significará mucho más para él que intentar persuadirlo con base en las palabras.

Teoría tres: El cerebro del hombre tiene un mejor desempeño en actividades motoras y sensoriales que involucran lanzar un objeto A a un objeto B.

¿Cómo aplicarlo?

Este conocimiento es muy útil cuando se está en situaciones precarias, en las que los mosquitos forman parte predominante del hábitat natural. Según esta teoría, si un mosquito se para en una pared, en vez de aplastarlo, el hombre podrá fácilmente matarlo lanzándole un objeto.

Esperamos que este manual o “guía de usuario” te haya sido de gran ayuda para lograr una convivencia más pacífica con los hombres, y si prefieres no aplicar las teorías, al menos comprenderás mejor su manera de pensar, tan distante del cerebro femenino.

Te recordamos que esta lista no es una generalización, sino una identificación de patrones comunes que se hizo a partir de exhaustivas investigaciones.