Cuántos no soñamos con casarnos cuando nos enamoramos por primera vez?, muy pocas personas tienen la dicha de realmente unir su futuro con la persona que consideran el primer amor de su vida.

Esta historia de un primer amor sí terminó en boda y además eligieron para casarse el lugar en el que se conocieron, el colegio. Jennifer Sudol y Chris Gash se vieron por primera vez en 1989 en la escuela, comenzaron a salir, lo dejaron y después cada quien tomó su camino.

Cada quien tuvo hijos con sus respectivas parejas, sin embargo nunca perdieron completamente el contacto, sus relaciones terminaron y ellos se volvieron a ver, se comprometieron y se quisieron casar en el mismo pasillo del colegio donde sus miradas se cruzaron por primera vez.

Ambos, Jennifer y Chris estudiaban en un colegio de Nueva Jersey, un día se conocieron entre los pasillos y casilleros, surgió el interés mutuo y trataron de conseguir el teléfono del otro a trasvés de sus compañeros, en el año de 1989 la única forma de comunicarse fuera de la escuela era por medio del teléfono de casa.

“Nos llevó un par de meses… y, finalmente, comenzamos a hablar por teléfono”, relata Jennifer para la revista People, quien actualmente tiene 42 años.

Por su parte Chris no tardó mucho en preguntarle si quería ser su novia, ellos empezaron a salir, pero después de un año dejaron su relación, mantuvieron el contacto aunque cada quién tomó su rumbo.

Jennifer contrajo matrimonio y tuvo 2 hijos, también Chris por su parte tuvo una larga relación y 2 hijos.

Ellos se contaban como amigos cuando no les iba bien en su matrimonio “Estábamos en situaciones en las que no queríamos estar y los dos éramos igualmente infelices”, relata Sudol.

Con el paso del tiempo comenzaron a enviarse correos electrónicos y luego de dar por finalizadas sus relaciones con sus respectivas parejas, optaron por verse frecuentemente.

Jennifer reconocía que no le pasaba por la cabeza involucrarse en otra relación con Chris, porque lo pasaba mal, pero ella cuenta que un buen día él “vino a mi trabajo y me explicó todo… y luego me dijo: ‘está bien. Ahora somos adultos y es diferente’“.

Se formalizó el compromiso cuando Chris llevó a Jennifer a una joyería especialmente a que eligiera un anillo, a partir de entonces comenzaron a planear su boda.

Ambos querías que el lugar donde se casaran tuviera mucho significado, entonces decidieron que el lugar perfecto para ellos era el mismo pasillo del colegio en el que se conocieron.

Y así fue, junto a sus hijos y algunos familiares y amigos, dieron el “Sí, acepto” con el alcalde de la localidad como oficial de ceremonias.

Esta novia quiere que su historia de amor sirva a otras personas de inspiración “Espero que alguien lo lea, coja el teléfono y llame a alguien“, comenta. Nunca hay que perder la esperanza de tener un final feliz.

Fuente: enpareja.com