Terminar una relación nunca es fácil. Tan solo el proceso y todas las emociones que conlleva puede hacerte sentir que nunca vas a recuperarte y que probablemente morirás con el corazón roto.

¿La buena noticia? Eso no va a suceder. Sobrevivir y superar estas 7 fases de una ruptura no sólo es perfectamente normal, sino que es saludable.

Negación: “No puede ser verdad … ¿verdad?”

Aceptar la verdad de que tu relación ya no funciona o que tu pareja ya no quiere estar contigo puede ser difícil. Así que en lugar de revisar tu teléfono cada cinco segundos esperando un mensaje de reconciliación, o incluso peor, ser tu misma la que lo envía, tómate tiempo, apoyate en tus amigos y familiares e intenta encontrar consuelo y apoyo donde puedas.

Rabia

Rabia

Así es la vida real, y sí, tienes derecho a sentirte enojada por como se hayan dado las cosas, especialmente si sientes que fue algo injusto injusto o te sientes traicionada. Sin embargo, te recomendamos encarecidamente apagar el fuego. Hacer algo drástico cuando estás absolutamente furiosa no vale la pena.

Tristeza

Encontrarás una antigua nota de amor escondida entre las páginas de un cuaderno o inevitablemente siempre que buscas algo en tu móvil terminas viendo todo tu rollo fotográfico cargado de lo que fue tu #CoupleGoals. Claro, tampoco ayuda para nada que no hayas visto a otro ser humano en cuatro días y que estés comiendo únicamente chocolate.

Tristeza
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En realidad, es una de las etapas más saludables de una ruptura. Permítete sentir toda la tristeza ahora, y resultará más fácil seguir adelante.

Celos y competitividad

Si alguna vez has tenido que pasar por esto, sabes perfectamente a qué nos referimos. Todo comienza con entrar en las redes sociales de tu mejor amiga para cotillear las cuentas de tu ex (que obviamente ya has dejado de seguir)…te obsesionas con su lista de seguidores y te sumerges noventa y dos semanas atrás dentro de la cuenta de cada chica que le ha dado “like” a sus fotos desde que terminaron …

Celos
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“Ahora me toca a mi”, piensas. Y comienzas a publicar fotos con la esperanza de que él lo vea. Y si, tal vez sea un poco divertido, pero tenlo por seguro, que no es sano…

Apatía

Esto es, literalmente, no sentir “nada”, como estar atrapada en tu propio cuerpo sin tener sentimientos, emociones o preocupaciones por ti misma o quienes te rodean. En su lugar, estás completamente inmersa en tus pensamientos: que la persona que pensaste que era ideal para ti, resulta no serlo. Y por esa razón te sientes vacía por dentro.

Aceptación

Aceptación
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¿Sabes cuando algo simplemente hace clic? Y, de repente, lo entiendes. Realmente lo entiendes. Finalmente logras hacer las paces con tu pérdida, empiezas a sentirte lista para seguir adelante. Tal vez aún no recuerdas a tu ex con una sonrisa en la cara, pero sabes que definitivamente es hora de superarlo.

Esperanza

Ah, la etapa final. ¡Lo lograste! Entre toda la angustia, el “ir y venir” de tus emociones, y la inestabilidad emocional, finalmente has llegado a un punto en el que puedes comenzar a mirar hacia el futuro. Estás lista para volver a intentarlo y sabes que allá afuera está “él”.