En ocasiones la vida en pareja se vuelve sumamente monótona y aburrida, pero ¿qué pasa en tu cuerpo cuando es todo lo contrario?

Ya han pasado meses y tu relación de pareja sigue fuerte y estable, asimismo, el deseo no se ha acabado y aunque todo el mundo te dice que es cuestión de tiempo antes de que la costumbre le gane al deseo y a la atracción, tú todavía te sientes como si acabaras de conocer a tu pareja… y el sentimiento es recíproco.

Piensas en esa persona cuando no te encuentras bien

Ahora que lo lees seguro te parece lo más obvio del mundo, pero es verdad, reflexiona y te darás cuenta de que cada que piensas en tu pareja cuando te sientes triste o no estás pasando el mejor de los ratos, te sientes mejor. Ésta es una de las señales principales tanto de la atracción como de que en verdad tienes fuertes sentimientos por ella. Pensar en un ser querido suele bajar el nivel de estrés de nuestras vidas, por lo que no es sorpresa que te sientas bien.

Gravitan el uno hacia el otro

Okay… si son pareja es normal que se encuentren juntos cuando están en la misma habitación, no obstante, contrario a tu relación con algún amigo o familiar, notarás que ambos suelen ponerse de pie o sentarse más cerca el uno del otro. Es decir, comparten su espacio personal sin problemas y no temen parecer muéganos.

No se quitan las manos de encima

No lo decimos con doble sentido —aunque también cuenta—, más bien nos referimos a que cuando están juntos siempre procuran tener contacto físico. La mayoría de las veces es un acto inconsciente y cuando menos te das cuenta, una de tus manos ya está sobre su hombro o algún otro sitio de su cuerpo (según la posición en la que se encuentren)… y viceversa.

Su tacto te da seguridad

Esto también puede explicar por qué inconscientemente buscan tocarse: sentir el tacto de la otra persona, por más ligero que éste sea, te hace sentir mejor y te brinda una sensación de tranquilidad. Esto quiere decir que estás en confianza; no es más que parte del lenguaje táctil que hemos desarrollado, en ese sentido, se ha encontrado que podemos comunicar ciertas emociones según toquemos a otros, en especial la gratitud y el amor… y piénsalo, seguramente más de una vez te has sentido amado con un simple abrazo o cuando te hacen piojito, por poner algún ejemplo.

Se sonrojan

Desde la Antigüedad el color rojo en el rostro ha sido asociado con la fertilidad, las mujeres egipcias lo utilizaban en sus labios para indicar cuando una mujer había llegado a la madurez. Al mismo tiempo, que “se nos suba el color” ha sido una señal, muchas veces traicionera, de que alguien nos gusta. Al encontrarnos frente a alguien que nos atrae y que queremos atraer, nuestras mejillas y labios se tornan de un color más rojo, emulando así un estado de excitación.

Ver una imagen suya te reconforta

Varios estudios, incluido uno de la Universidad de California, demostró que ver una foto de un ser amado reduce el estrés, así como el dolor ya que se libera dopamina. Esto indica que sientes empatía hacia esa persona, por lo que no necesariamente implica atracción, simplemente puede ser que tienes una conexión especial, como sucede con la familia.

El tiempo es oro para los dos

Ésta es una de las señales menos físicas e involucra más una cuestión de voluntad y disposición que de otra cosa. Esto quiere decir que ambos procuran hacer tiempo para poder verse y convivir, sin importar cuán apretadas puedan estar sus agendas, y si les es posible, hasta comparten viajes, salidas y actividades en general a las que normalmente acudirían solos.

Nunca dejas de excitarte

Ya pasaron la etapa del enamoramiento, aún lo deseas y no parece que tu deseo sexual y apetito por esa persona desaparezca pronto.

Aún hay canciones que te nace dedicarle

Tal vez te sientes como todo un adolescente, pero no puedes evitar escuchar alguna canción con un gran significado y querer compartirla con ese alguien especial.

Y hay películas o series que sólo quieres ver con ella

Lo mismo te ocurre con ciertas películas o series, de pronto tienes este afán de verlas sólo con tu pareja o esperarla para seguir viendo tu serie favorita —a pesar de que a veces te sientas tentado da hacerlo tú solo con tal de verla antes—.

Piensas en esa persona cuando compras ropa o te arreglas

A pesar del tiempo, todavía cuidas tu imagen personal e intentas verte bien sólo para esa persona. Asimismo, procuras seguir sorprendiendo a tu pareja con conjuntos de lencería, por poner un ejemplo, o simplemente poniéndote esa chaqueta que te dijo que se te veía muy bien.

Aún sientes nervios

Podrán llevar lo que se siente como una eternidad juntos, pero aún hay momentos en los que los nervios de sus primeros meses vuelven. El sudor de las manos es una respuesta psicológica normal cuando te encuentras frente a alguien que te gusta, y si después de un tiempo juntos sigues sintiendo esa sensación, quiere decir que no has perdido la atracción.

Te ríes de sus chistes aunque sean malos

Esta respuesta también es inconsciente, un día siéntate y piensa en todas esas veces que tu pareja contó un chiste y tú fuiste la única que se rió sinceramente o tal vez reíste de más por algo que si lo hubiera dicho cualquier otra persona ni te habrías reído.

Vía: www.culturacolectiva.com