Hay amores que surgen como centellas y otros que se toman su tiempo pero, en cualquier caso, la primera impresión es definitiva. Nadie pone en duda que una primera cita supone la oportunidad perfecta para comprobar si existe química entre un hombre y una mujer.

Es una ocasión en la que todo cuenta: desde la charla durante la cena hasta el beso de despedida. Pero mientras tú te preocupas de pequeños detalles como elegir qué zapatos vas a llevar e imaginar una serie de respuestas ingeniosas, puede que estés pasando por alto las cosas que nos interesan de verdad a los hombres.

Esta es una pequeña lista de en qué nos fijamos cuando juzgamos el potencial de una chica para una posible segunda cita.

1. Malos modos con el camarero

Puede que tengas la mala suerte de dar con un camarero descortés o inepto, pero si tú le tratas con grosería, el chico que tienes enfrente puede empezar a preguntarse si te vas a portar igual con él cuando tengáis más confianza.

“Cuando una mujer se comporta groseramente con un camarero en una primera cita, yo lo interpreto como una señal de que, o bien es una snob, o es una chica con poca paciencia, y no me gustan ninguna de estas dos características”, dice Javier, de 29 años.

2. Quejarte de todo y por todo

Probablemente ciertas áreas de tu vida son claramente mejorables pero, aunque así sea, no tienes por qué dar todos los detalles al respecto en una primera cita.

Los hombres solemos traducir comentarios del tipo: «Lo único que hago es trabajar» o «La verdad es que salgo muy poco por…» por «Soy una pesimista, una aburrida y espero que tú animes un poco la vida tan monótona que llevo. Como señala Marcos, de 28 años:

“Cuando una chica empieza a quejarse de la vida tan horrible que lleva, generalmente yo me pongo a pensar por qué, en vez de lamentarse tanto, no hace algo para cambiar la situación. Tanta insatisfacción con tu situación actual hace que los hombres nos preguntemos si tu aportación a una posible relación será sólo de cosas negativas».

3. No dar las gracias por la cena

Parece algo muy sencillo. Y lo es. Por eso, cuando un chica se olvida de agradecernos el que nos hagamos cargo de la cuenta, los hombres lo sentimos como un bofetón.

“Con esa actitud tenemos la impresión de que considera nuestra generosidad como algo obligado y que tampoco va a apreciar lo que podamos hacer por ella en el futuro” dice José, de 26 años. Puede parecerte que basta con ofrecerte a contribuir a pagar la nota, pero no es así. La estrategia correcta sería proponer pagar a escote, desistir sonriente cuando él se niegue y decir gracias cuando haya pagado.

El chico contestará que ha sido un placer… y lo dirá de todo corazón.

4. Establecer tus parámetros sexuales desde el principio

Puede que en algún momento, sobre todo durante una primera citaespecialmente prometedora, pienses que es prudente soltar algún pequeño aviso sobre el terreno que vais a pisar. Algo como:

“Oye, tengo que advertirte que yo no me acuesto con un chico si no he salido con él por lo menos cinco o seis veces”.

Puede que, desde tu perspectiva, ese dato informativo sirva para poner de relieve tus principios y, al mismo tiempo, no desanimar al chico. Pero, una vez más, lo hombres vemos las cosas desde un ángulo distinto.

“A mí me ofende que una chica llegue a la conclusión de que lo único que me interesa cuando salgo con ella es el sexo. Además, me parece presuntuoso, incluso, el que piense que yo quiero acostarme con ella” dice Santiago, de 25 años.

Por tanto, no te precipites. Espera hasta que haga intención de bajarte la cremallera para darle instrucciones sobre el cómo, el cuándo y el dónde…

Fuente: Cosmopolitan ES