Un hombre puede actuar de muchas maneras ante muchas situaciones, pero algo que siempre lo mantendrá en un dilema es la atención no de una mujer, si no de ‘La mujer’; a todos nos gustaría que en un momento de confrontación de miradas que demuestren total interés por ambas partes, fuera ella quién se acercara y nos evitara pensar un montón de insensateces antes si quiera de hacer un movimiento.

Como este ejemplo existen miles de cosas que nos gustaría que las mujeres supieran acerca de nosotros, sin desequilibrar la balanza he aquí una pequeña lista de las más comunes y de lo que que preferimos no decir pero que quizá todas las mujeres deberían saber:

También somos sensibles

No sería correcto creer que nuestra reacción ante un desacierto de las mujeres es el enojo; la tristeza o la nostalgia principalmente son situaciones a las que todo hombre se enfrenta dentro de las cuatro paredes, pues pocos en realidad salen y dicen que no se encuentran emocionalmente bien.

Que nos propongan cosas.

La rutina, ese veneno que destruye gradualmente las relaciones, la misma cafetería, la misma rutina sexual o el frecuente fin de semana en el que no hacemos nada diferente son elementales para mantener el interés, que ustedes mujeres propongan algo diferente para hacer memorable la interacción es algo que no todos se atreven a decir.

Relaciones formales

También nos gustan las relaciones formales, pero las excesivas restricciones y el complejo de celos de ambas partes hace muy complicada la decisión de dar este paso, en ocasiones tiene mucho que ver el tiempo que se ha convivido y elemental la confianza que se ha expresado en la relación.

Hazme un cumplido.

A todos nos gusta sentirnos guapos o queridos y hacemos cosas para que eso suceda en especial cuando salimos con una mujer o planeamos estar a la vista de alguien cuya presencia nos altera adquirimos ropa, nos dejamos la barba o nos rasuramos, cambiamos el peinado o elegimos una colonia diferente todo eso también debe ser tomado en cuenta recuerden que el fin siempre será llamar su atención.

Invítame a salir.

Los dates, esos pilares de grandes relaciones, son los primeros pasos con los que concebirás que tipo de amor es; una mujer que te llame un día libre y te diga que quiere pasarlo contigo y que la cuenta va por su cuenta, es algo que se debe agradecer y enaltecer, el detalle de ‘Yo invito’ es la iniciativa por parte de ella.

Nos encanta que usen vestido.

Sabemos lo que la lucha feminista ha resaltado ciertos cuestionamientos al sexo masculino, pero también sabemos que no todos ejercemos el machismo hasta sus últimas consecuencias ni de una manera exacerbada, arreglarse y ponerse algo especial para estar con nosotros siempre es apreciado pero un vestido ya sea en primavera o para una cita casual es algo que quizá nunca decimos pero que siempre nos agrada.

Claridad y sinceridad en el establecimiento de relaciones.

La polémica ‘Friend Zone’ no es un delito femenino como lo pintan las comedias, sino la ausencia de claridad respecto a lo que se quiere de un hombre, sería realmente reconfortante que nos hicieran saber qué es lo que quieren de nosotros: amistad, sexo casual, noviazgo o lo que sea siempre y cuando esté todo sobre la mesa sin esconder algún tipo de carta bajo la manga.

Olvida lo que digan tus amigas si soy un buen partido para ti.

Todos hemos escuchado de la comedia que gira entorno a las mujeres y ‘sus amigas’, los hombres tenemos un verdadero problema cuando queremos conquistar a alguna chica y está todo el tiempo rodeada de amigas.

Respeta mis gustos.

El fanatismo del hombre hacia cualquier cosa: música, cine, americano, soccer, libros, incluso la cerveza o cualquier otra cosa son esenciales para mantener nuestro ritmo de vida, no les pedimos que se hagan fans de lo que hacemos, pero quizás sí un poco más de tolerancia sería apreciado totalmente.

Si te gustó, a continuación te dejamos más artículos que pondrían interesarte