Nos llaman la generación Peter Pan -si, me incluyo porque nací entre 1980 y el 2000-, pero que nos tilden de Millenials nos describe mejor. También somos la Generación Y, aunque no tendemos tanto a juntarnos y a estar en pareja… ¿Paloma y…? Nadie, porque intentamos o somos más independientes y pensamos más en nosotros mismos.

Muchos pensamos que en la época de nuestros abuelos encontrar el amor era tan fácil. Ahora, nos hemos puesto tan exigentes, que hay quien se pregunta si realmente encontraremos el amor. Lo que quiera nuestra madre en nuestro futuro novio/pareja/marido lo sabe ella… Pero no siempre casa, nunca mejor dicho, con lo que queremos nosotras. O lo que nos gustaría tener.

1. Nos gustan con estudios y trabajo

Será porque muchas de nosotras tenemos dos carreras, un máster y dos idiomas. Parece superficial, pero es así. Nos gusta que tenga intereses culturales, y que al fin y al cabo, tenga cosas que contar. Nos gusta que tenga independencia económica, y como dice una amiga mía: «Si vive solo, ¡mejor que mejor!».

Los estudios y el trabajo no solo se reflejan a la hora de tener conversación. Poder quedar a cenar donde queramos, organizar un plan que se salga de lo normal o liarte a copas si te apetece, solo es posible con esa independencia económica.

2. El físico, importa.

Esto no es Mujeres, hombres y viceversa, pero el físico entra por los ojos. Y oye, ¡somos jóvenes! Eso sí, nos gusta más que sean atractivos a guapos, aunque está claro que la belleza no es objetiva. Laura, es millenial, y lo explica así:

No me refiero a que sea un chico despampanante, en absoluto. Tampoco podría establecer un físico determinado. Sino un chico que, al verle, me resulte atractivo, o al menos, que no sea un ‘no’ nada más verle.

3. Que nos hagan reír.

Es posiblemente una de las características que más se repite cuando preguntas a una millenial: «Que me haga reír», sí que tenga un carácter alegre, positivo y animado».

Porque después de un día horrible en el trabajo, nos apetece reírnos del mundo, de las tonterías, o de cualquier cosa que se nos pase la cabeza. Ver el lado bueno de las cosas no es solo el título de una película, es una frase que tratamos de repetirnos y que agradecemos que alguien al lado la haga realidad.

4. Nos gusta que sean activos.

Carmen lo defiende: «Que tenga mucha iniciativa y que sea activo, que le guste hacer cosas diferentes, con espíritu aventurero y viajero». Porque a los millenials nos gusta viajar, nos encanta movernos, porque hablando mal… Somos culos inquietos.

Chicos con los que puedas ir un día a tomar una lata de cerveza a un banco, y a la vez, que puedas ir al teatro.

Chicos que se muevan con naturalidad, que les guste hacer cosas, pero que si un domingo te apetece manta y palomitas, te diga que no le importa. Aunque eso sí, la vida social es importante.

5. Que tengan valores.

Los valores dicen mucho de una persona, y si quieres un futuro con esa persona, compartirlos es importante. Porque nos gusta que nos cuiden, pero que también cuide a los demás, que tenga relación con su familia, pero también con sus amigos.

Que diga lo que piensa y no sea una marioneta. No nos gustan los chicos que por agradar a sus novias dejan de tener principios. «Que tenga a sus amigos. Y los cuide».

6. Que sean fáciles.

Es posiblemente la tónica que más se repita. Porque ya de por sí somos complicadas y porque no queremos cosas difíciles. Celos, envidias y discusiones absurdas que lo único que supone es una pérdida de tiempo. Porque las cosas fáciles, son siempre mejores, ¿no? Y esto realmente… ¿Solo lo quieren las millenial?

Fuente: Cosmopolitan ES