actitudes que pueden dañar una relación

El inicio de una relación suele ir todo a color de rosas. Vives tu propio cuento de hadas, la vida tiene colores más bonitos y los besos y abrazos de tu persona favorita son la dosis perfecta de felicidad. Mentir, engañar o la violencia en el noviazgo son motivos super evidentes que ocasionan que una relación se rompa. Sin embargo, existen otros factores no tan obvios, pero que también acaban con una relación.

1. Falta de privacidad con tu pareja

No tener privacidad y verse constantemente obligado a compartir todo con la otra persona es una señal de estar en una relación poco saludable.

Ejemplos de esta situación hay muchos. Como cuando tu pareja insiste en revisar tus mensajes, accede a tus redes sociales sin tu permiso, está al pendiente de tus llamadas, etc.

Falta de privacidad con tu pareja

2. Intentar cambiar a tu pareja y viceversa

Muchas veces las personas cambian, pero este cambio debe ser por alguna decisión personal y no porque alguien te obligó a hacerlo a través de manipulación, insultos sutiles o sugerencias agresivas.

Si un día te das cuenta que ya no estás haciendo lo que te gusta, ya no ves a tus amistades o no te vistes como solías hacerlo, es muy probable que tu pareja haya influido en ti.

3. No tienes tiempo para ti

La falta de tiempo para sí mismos es una de las razones principales de la infelicidad en una relación. Es necesario y saludable tener un tiempo para uno mismo, donde puedas procesar pensamientos, disfrutar algún hobbie y desarrollar nuevos intereses que te llenen y hagan crecer como persona.

No tienes tiempo para ti

4. Te critica constantemente

Nadie es perfecto, lo sabemos y no hay nada de malo en hacer o recibir sugerencias que nos ayuden a ser mejores personas. Sin embargo, si tu pareja te critica a menudo de manera negativa, exagera tus defectos y los repite en cada oportunidad que tiene, estamos hablando de una señal de alerta en la relación.

5. Te culpa por todo

En ocasiones las relaciones padecen estrés y malos entendidos. Sin embargo, es la manera en que estos malos momentos se abordan lo que puede provocar que te veas sumergido en una relación no saludable.

Cuando existe un problema o estás molesto, ¿tu pareja te culpa y comenta que estás exagerando, o que eres demasiado sensible? Si notas que tu pareja te culpa de todo lo que sucede e intenta convencerte de que así es, cuidado. Esta actitud es bastante tóxica.

Te culpa por todo

6. No sientes la suficiente confianza para compartir tus pensamientos

La confianza es un pilar esencial en cualquier relación y cuando ésta falla, todo lo demás poco a poco se empieza a derrumbar.

Piensa si no te sientes capaz de contarle a tu pareja sobre tus sentimientos o cualquier situación que estés viviendo, porque no estás seguro si reaccionará con respeto y amabilidad o con menosprecio o enojo.

7. No hablar de lo que les molesta u ofende

La comunicación es primordial en cualquier relación. Nadie lee mentes ajenas y cuando lo intenta, lo único que se logra es asumir cosas erróneas. Es importante que dentro de una relación se puede hablar sobre lo que te molesta o incomoda, no importa si es un problema grande o uno pequeño.

Los problemas pequeños o irritaciones cotidianas pueden acumularse a tal grado que se convierten en grandes problemas que afectan duramente una relación.

A veces escuchamos que tener una relación requiere mucho sacrificio. Sin embargo, no es tanto así. En toda relación existe negociación, compromiso y se presentan conflictos de vez en cuando, pero las relaciones saludables son una fuente de apoyo y felicidad, y no de dolor y violencia.

Fuente: vix.com