Cada vez son más las personas que deciden permanecer solteras o esperar por alguien con quien la conexión sea auténtica, en lugar de precipitarse a tener una relación sólo por el miedo a la soledad o la presión de sentir que no cumplen con lo que se espera de ellos.

Pero en una sociedad que aún se rige por estilos de vida tradicionalistas estudiar, trabajar, casarse, tener hijos, la soltería es vista como símbolo de inmadurez o infortunio.

1. Tienes que sentar cabeza, ¿piensas seguir de fiesta toda la vida?

No. Estar soltero no significa que todos los días andemos de party; tampoco que somos irresponsables o tenemos miedo a asumir compromisos. Por el contrario, estamos conscientes de lo que implica tener una pareja y no lo tomamos a la ligera.

2. Lo que pasa es que te da miedo enamorarte, ¿no has superado a tu ex?

Ya está superado, no se preocupen. Las personas solteras no comparan a todos con su ex o temen cometer los mismos errores. En realidad, permanecer soltero puede significar que quieren hacer las cosas mejor, intentar formas distintas de enamorarse y tener relaciones más sanas.

3. ¿Estás amargado o eres muy exigente?

Sí, son atractivos, inteligentes y divertidos, y quieren a una pareja que ofrezca lo mismo.

Es lo justo, ¿cierto? Pero las personas solteras también son románticas; aún creen en el amor, pero saben que es arbitrario, se presenta y nos hace cuestionarnos todos. Así que no, no están amargadas, ni son exigentes.

4. ¿Qué vas a hacer con tu vida, no piensas en tu futuro?

La vida se trata de cosas distintas para cada persona, tiene el sentido que le damos. Que no tengamos una pareja o una familia no significa que exista un vacío, ya que cada persona encuentra su pasión en diferentes aspectos y esto es sumamente importante en diferentes momentos.

5. Pero entonces, ¿qué es lo que quieres?

Amor. No sólo en pareja, sino en cualquier cosa que se hace: trabajo, un patrimonio, viajar, amigos, familia, libros, ejercicio, un proyecto personal. Todo lo que hacemos debe estar movido por el amor, no por la presión social o la búsqueda de aceptación.

Sin importar cuántas veces hayas tenido esta conversación, volverá a suceder. Así que ármate de paciencia, no esperes que todos entiendan tu camino. Pero aprecia la satisfacción de ser congruente contigo, sólo ahí se encuentra la verdadera paz.