Muchas relaciones se destruyen por los celos constantes, la falta de confianza y los comentarios continuos sobre ciertos temas incómodos.

Es decir, no se necesita de una infidelidad para terminar con una pareja; también algunas preguntas –que crees inocentes o inofensivas– pueden ponerle fin a una historia de amor.

10. ¿Verdad que sí estoy muy gorda/fea?

Antes de hacerle esta pregunta, detente a pensar, ¿por qué quieres preguntarle eso?, ¿buscas que él alimente el autoestima que tú no puedes sostener por ti misma?, o ¿quieres ponerlo a prueba para ver lo que te contesta?

En cualquiera de los dos casos, hacer esta pregunta está fuera de lugar. Si está contigo, es porque le gustas.

9. ¿De verdad me quieres?

Cuando alguien te quiere, no hay dudas, lo sabes.

Tienes la certeza por los hechos, por la manera en que actúa y se comporta contigo, no por las palabras que dice o calla. Una pregunta insistente como ésta podría hacerlo pensar que subestimas sus sentimientos y su esfuerzo en la relación.

8 . Si tuvieras que elegir entre alguien de tu familia o yo, ¿a quien sería?

Antes de ti, el tenía una vida. Lazos amorosos con el mundo en los que tú no tienes mucho que ver.

No tiene sentido que preguntes cosas que sólo lo pondrán en un aprieto innecesario.

7. Me engañaste, ¿verdad?

Esta pregunta es válida mientas sospechas fuertemente sobre alguna deslealtad. Sin embargo, si lo haces sólo por que te llena de felicidad escuchar el “no, te juro que nunca te he engañado” y sin más fundamento que eso, terminarás cansándolo.

6. ¿Con cuántas has estado?

Probablemente lo pongas en una coyuntura; ser honesto o mentir. Si te miente, quizá te quedes medianamente tranquila, pero si en algún momento sabes que no es verdad, muy probablemente te enojarás.

5. ¿Cómo era tu ex?, ¿es mejor que yo?

¿Buscas que la recuerde o buscas que la compare contigo o buscas tener un motivo para molestarte? ¿Por qué te interesa saber sobre sus relaciones pasadas si ahora tiene una relación contigo? Si lo que quieres es que hable mal de sus ex, ten cuidado.

4. ¿Cuántas cervezas llevas?

No eres su madre, su consejera ni su nana. Se supone que estás con una persona adulta que tiene el control de sus decisiones y sabe lo que que quiere hacer con su vida.

Si su consumo de alcohol es desagradable para ti, aléjate, pero no pretendas ser tú quien tome las desiciones que él debe tomar.

3. ¿Qué amigos van a ir?

Quizá ni el mismo lo sepa. Seguramente, si ya es una persona mayor de edad, ni su mamá le pregunte ese tipo de cuestiones. Su vida, su entorno social y su manera de desenvolverse, son suyas.

2. No puedes hacerlo, ¿por qué no lo dejas?

Si está intentando hacer algo en su vida –en el ámbito profesional, escolar, personal o físico– seguramente espera un poco de apoyo de tu parte.

Invitarlo a que se rinda, a que eche todo abajo porque “no puede” puede mermar la confianza que tiene en sí mismo.

1. ¿Verdad que me vas a querer para siempre? ¿Sientes lo mismo que yo?

Eso no lo sabe y tú tampoco.

Si bien es claro que no debes guardarte dudas o inquietudes que tengas sobre tu relación y expresar lo que te incomode, es bueno que seas prudente respecto a las cosas que no te constan y pueden afectarlo.

Vía: Cultura Colectiva