25. Te importa más el amor que te pueda dar otra persona (pareja) que el amor propio.

 

24. Confundes el amor con recibir atención, aun si ésta es negativa.


23. Te engañas a ti misma para convencerte de que las acciones con las que alguien te hirió están justificadas.

22. No saber discernir entre quién merece tu amor y quién no.

21. Siempre confundes una noche de pasión con el amor.





20. Te enamoras de la primera persona que te complace aunque no conozcas nada de ella.

19. Te es difícil entender que para los demás el amor no significa lo mismo que para ti.

18. A pesar de que deseas ser amada, no sabes aceptar ni recibir el amor que alguien más quiere demostrarte.

 

17. Sueñas con encontrar a tu otra mitad, pero te aterroriza la idea de salir a buscarla.

16. Crees que la soledad es el antónimo del amor pues no sabes estar sola.

15. Si te lastiman una vez crees que absolutamente todas las personas te harán lo mismo, aunque te demuestren lo contrario.





14. Dejas que otro abuse del gran amor que sientes por él con tal de no quedarte sola.

13. Crees que el amor que alguien puede sentir por ti se relaciona con tu belleza física.

12. Supones que no estás en posición de exigir que te amen tanto como tú amas a alguien.

 

11. Confundes el amor de pareja con la fusión de tu individualidad y la de alguien más.

10. Esperas que el amor siempre sea perfecto y fácil, pues las peleas y los errores afectan fuertemente tu autoestima.

9. Te equivocas al pensar que amar es lo mismo que depender.



8. Intentas controlar todo y a todos a tu alrededor para que el amor tome la forma que únicamente tú quieres.

 

7. Te aseguras de que el amor de tu pareja sea exclusivo para ti, pues no soportas la idea de que también lo comparta con su familia y amigos.

6. No concibes que el amor se termine y te aferras al pasado aunque eso te haga más daño.

5. Perdonas absolutamente todo con tal de darle otra oportunidad al amor.

 

4. Te sacrificas sin pensar en tu bienestar sólo para no perder el amor de tu pareja.

3. Piensas que el amor de un hombre es la solución a todos tus problemas.

2. Eres capaz de truncar tus sueños con tal de recibir un poco de amor.

1. No entiendes que si no te amas a ti misma, nadie podrá llegar a amarte de verdad.





Este listado no es una Biblia ni ningún instructivo, sólo se trata de algunos ejemplos que por experiencia propia y de mucha otras mujeres sabemos que llegan a sucedernos por lo menos una vez en la vida.

Equivocarse no está mal, lo imperdonable es no luchar por cambiar la situación para mejorar. La única forma de superar el desamor es con amor y éste no necesita dárnoslo nadie, menos una pareja. Pues el amor propio debería ser más que suficiente para sanar y encontrar nuevamente el equilibrio del que pende nuestra felicidad.