Los problemas de pareja y las desilusiones vienen cargados de un montón de historias guardadas en un cajón cerrado con llave que ninguno se preocupó por abrir en algún momento.

Los álbumes que no se han hojeado terminarán por presentarse en el momento menos esperado y las preguntas que nunca se hicieron comenzarán a lanzar sus respuestas de la peor manera.

Para conocer a la persona que te gusta debes preguntarle absolutamente todo lo que necesites saber antes de enamorarte de ella.

17.


Si pudieras cambiar de vida con alguien ¿con quién sería?

16.

¿Qué consejo le darías a tu yo de 15 años?

15.

Si tuvieras todo el dinero del mundo ¿a dónde y con quién viajarías?

14.


¿Cuál ha sido el día más feliz de tu vida hasta ahora?

13.


Si pudieras regresar el tiempo ¿qué harías diferente esta vez?

12.


¿Cuántas veces te has enamorado y cómo lo sabes?

11.


Si tuvieras que elegir entre dinero y amor ¿qué escogerías y por qué?

10.


¿Cuál consideras que ha sido el peor error de tu vida?

9.


¿Cómo te gustaría ser recordado para la eternidad?

8.


¿Cuál crees que sea tu mejor y tu peor característica?

7.


En este momento ¿cuál sería el mejor regalo que podrías recibir y por qué?

6.


¿Qué es lo que más disfrutas hacer durante una tarde lluviosa?

5.


¿Te es fácil confiar en los demás y por qué?

4.


Si pudieras elegir entre ser hombre o mujer en tu próxima vida ¿qué escogerías y por qué?

3.


Si de ti dependiera el futuro de alguien ¿a quién ayudarías y cómo lo harías?

2.


¿Qué súperpoder te gustaría tener?

1.


¿Qué tan importante para ti es encontrar una persona para compartir toda tu vida con ella?

Conocer a alguien toma tiempo, pero todas estas preguntas pueden abrir tu perspectiva sobre esa persona de una forma impresionante. No tengas miedo de descubrir la verdad, ni de involucrarte con la autenticidad de una esencia. No hay nada más hermoso que aceptar cada uno de los defectos de alguien para amarlos igual que todas sus virtudes.

Enamórate todas las veces que puedas sin importarte cuál será el final de esa historia, pero siempre hazlo con la certeza de haberte encantado por la verdad y no por una ilusión que tú mismo o alguien más te hizo creer.