1. Por encima de todo, sois grandes amigos.

Todas solemos decir que nuestro compañero es nuestro mejor amigo, pero no en todos los casos eso se ajusta a la realidad.

Un amigo de verdad es algo más que esa persona con la que pasas un rato de vez en cuando y que, en los malos momentos, está ahí para apoyarte.

2. Cada uno tiene su propio espacio.

En todo lo que hemos dicho anteriormente, hay un inconveniente: si bien es importante que tu compañero sea tu mejor amigo, también lo es que no sea tu ÚNICO amigo o que quedar con él no se convierta en lo único que hagas los fines de semana.

Disponer de tu propio espacio es imprescindible para consolidar la intimidad con tu pareja

“Tenemos que dar rienda suelta a nuestra propia personalidad y eso no se puede hacer si nuestra pareja nos acompaña a todas partes. No sólo debemos tener otros amigos fuera de la relación, sino que también necesitamos pasar tiempo a solas”.

3. Estáis de acuerdo en las cuestiones fundamentales.

Olvídate de la típica película en la que dos personas totalmente diferentes acaban sintiéndose atraídas la una por la otra.

En la vida real, tener una relación con alguien con la que te limitas a intercambiar un par de mensajes al día y que suele salir sola los fines de semana no es lo mejor si lo que buscas es una relación estable.

4. No estáis atrapados en la rutina.

Hay una razón por la que en todas las películas que tratan sobre padres con muchas obligaciones, si éstos quieren pasar una noche romántica no les importa unos momentos de estrés hasta que encuentran una niñera y ropa que no esté arrugada.

La razón es que dedicar una noche a la pareja es necesario y si para ello a lo único a lo que hay que renunciar es a otra noche delante del televisor, no tenéis excusa.

5. No os asusta hablar de sexo.

Cada cierto tiempo el sexo dentro de la pareja experimenta altibajos, por lo que es necesario hablar con frecuencia.

Si te preocupa la falta de sexo en los últimos tiempos o si deseas probar cosas nuevas es fundamental hablarlo y que ambos os sintais cómodos con el tipo de relación que mantenéis.

6. Vuestras diferencias refuerzan la relación.

Discutir de una manera civilizada puede ser difícil, sobre todo si te has criado en una familia que no afrontaba las dificultades de la manera más adecuada y quieres olvidarte de todo aquello.

Pero, en general, una buena señal de que lo estáis haciendo bien es no intentar demostrar continuamente que el otro está equivocado.

7. No os sentís incómodos con los éxitos del otro.

Sentirse mal porque tu pareja tenga un trabajo mejor que el tuyo o gane más dinero, puede ser la antesala de un sinfín de problemas.

Si un miembro de la pareja no se siente cómodo con el éxito del otro o se siente mal por ganar menos dinero, es imprescindible tomar medidas para solucionar el problema, si no se quiere que éste vaya minando poco a poco la relación.

8. Entendéis que el otro pueda tener un mal día.

“Todos podemos haber tenido un mal día en el trabajo y cuando volvemos a casa lo último que queremos hacer es prestarle atención a otra persona. Sin embargo, tenemos que ser educados y respetuosos con nuestra pareja.

Esto también significa que cuando nuestra pareja vuelva a casa de mal humor, sería conveniente ponernos en su lugar y no pedirles más de lo que están dispuestos a dar en esos momentos”.

9. Cambiais juntos, no cada uno por su lado.

“Tu pareja no es la misma ahora que cuando la conociste el primer día. Si vuestra relación no es flexible y no cambia al mismo ritmo que lo hacéis vosotros, acabará rompiéndose y entonces tendréis que decidir si queréis recoger los pedazos y volverlos a pegar o dejarlos en el suelo y continuar con vuestras vidas”.

Una relación duradera no tiene nada que ver con la boda de tus sueños o con una vida de futuro perfecta.

Se trata de aceptar que ambos cambiáis con el tiempo y de estar ahí para adaptaros a los cambios del uno y del otro.

10. Vuestra vida ha mejorado en todos los aspectos desde que estáis juntos.

“Una buena manera de comprobar la solidez de vuestra relación es que os preguntéis dónde creéis que estaríais ahora mismo si no os hubieseis conocido”. “¿Te gustaría ser diferente a como eres hoy? ¿Cómo respondería tu pareja si decidieras llevar una vida diferente a la que llevas ahora?”

El sacrificio y el compromiso son aspectos muy importantes dentro de una relación, pero si tienes la sensación de que has renunciado a un pedazo de ti por ella, entonces deberías poner fin a la relación si quieres ser feliz en algún momento.

Fuente: Cosmopolitan.es