Da igual si hasta tenido 1 o 30 relaciones, todas en algún momento llegamos a frustrarnos, y eso normal ya que así debe ser. Pero a veces éstas mismas pueden llegar a hacer muy intentas, así que a continuación de nombramos unas cuantas para que estés prevenida y así llegar a controlarlo:

Confrontación

En ocasiones tu pareja evita la confrontación a toda costa y parece que nunca se enoja contigo. Para estos casos debes tener paciencia y darte cuenta de que lo que te enoja a ti no necesariamente molesta a otras personas. Del mismo modo, deberías evitar caer en comportamientos o costumbres.

 

No hay contacto mutuo

Contestas sus mensajes de inmediato, preguntas qué tal su día, etc., pero tu pareja no lo hace. De alguna manera, siempre eres tú quien debe tener la iniciativa o quien demuestra más entusiasmo. Debes darle tiempo, no eres la única que se preocupa en la relación, es normal creer que somos los únicos que sentimos o que ponemos esmero… y puede que a tu pareja le está pasando lo mismo por la cabeza.

No hay detallismo

Sientes que tu pareja no es tan detallista como tú o no recuerda ciertas cosas que para ti son esenciales.

Los consejos anteriores siguen siendo la solución. No todos somos detallistas, a otros nos cuesta más trabajo expresar nuestros sentimientos. Que no te regale algo o te recuerde constantemente todo lo que han hecho y dónde lo han hecho tampoco quiere decir que te quiere menos o que no le importas. Sé paciente.

Te critica demasiado

Esta frustración puede ser de las más tóxicas, pero a veces éstas rayan en el criticar sólo por criticar. Tal vez tu pareja lo hace con la mejor de las intenciones pero lo enuncia de la peor manera posible…

Si te encuentras en una situación algo similar, piensa y reflexiona cuál de los dos casos es el tuyo. Si se trata de un problema del tono, la elección de palabras y en general de cómo dice las cosas debería bastar una conversación sincera con tu pareja. Si ésta tiene este comportamiento a diestra y siniestra, considera si vale la pena seguir con alguien así.

Sientes que debes mantenerlo contento

La necesidad de mantener a tu pareja contenta; no siempre estamos del mejor humor, no siempre somos nuestra mejor versión y eso está bien. Todos tienen sus días, no deberías sentirte frustrada porque en tus bajos tú pareja no está conforme… Cuando tu pareja no está en el mejor de los momentos, debas hacer hasta lo inhumanamente posible para que se encuentre bien.

Le molesta la más mínima cosa

La viene de no poder hacer aquello que normalmente harías por el temor de molestarla. Tal vez ya no ves a tus amigos tan seguido o no bailas con nadie más si van a un bar. Ten cuidado, ésta frustración puede ser signo de una relación controladora y, tenlo por seguro, no quieres estar ahí.

Los dos sienten frustración

Es simplemente una frustración compartida. Ves a tu pareja frustrada por uno y mil motivos, lo cual puede cambiar su humor y hasta su comportamiento, provocando en el proceso que tú te frustres por su frustración.

Ésta es de las más difíciles, no queda de otra que intentar separar tus sentimientos de los suyos y no dejar que su mal humor se contagie.

Puedes intentar dos cosas: ayudarle a resolver sus conflictos en la medida posible, o bien, simplemente hacerle saber que estás ahí para ella. A momentos lo único que necesitamos es saber que alguien está ahí para escucharnos y comprendernos.

 

No tienen su tiempo independiente.

Amas a tu pareja, tal vez demasiado, pero a veces no puedes evitar sentirte frustrada porque parece que tu tiempo personal ha desaparecido por completo.

Se soluciona hablando tranquilamente con tu pareja, hacerle saber que si bien te importa y te gusta pasar tiempo con ella, tú aún necesitas un tiempo para ti, no importa qué hagas en ese tiempo, puede ser para realizarte uno y mil tratamientos de belleza o simplemente sentarte a leer ese libro que no has podido terminar… etc.

No eres una prioridad

Puede que tal vez sea completamente lo opuesto. Sientes que tu pareja no te hace prioridad en su vida, que apenas hace tiempo entre sus múltiples actividades para verte o convivir contigo.

Esta frustración sólo puede venir de un largo tiempo de abandono, como muchas otras en esta lista, la manera de resolverlo es hablándolo. Si después de aquello tu pareja sigue sin darte tiempo, lamentablemente decirte que tendrás que tomar duras decisiones sobre el asunto

Buscar provocación

Hay otro tipo de frustración que proviene más bien de una reacción ante su desinterés. Creas problemas donde no lo hay sólo para buscar su atención y conseguir lo que quieres, a pesar de saber que no deberías hacer esto.

Puede que lo estés haciendo de manera consciente, pero sea como sea, te aseguramos que ésta no es la mejor manera de resolver tus problemas. Seguir haciéndolo no te seguirá frustrando a ti, a la larga también podría frustrar a tu pareja.

La comunicación es la clave para resolver cualquier tipo de frustración hacia tu relación, dicho modo, es necesario realizar un ejercicio de reflexión que sea muy honesto. Cada cabeza es un mundo, y no todo lo que te preocupa a ti, le preocupará al otro.

Fuente: CC